KDD VAG en Igualada, 08 enero 2012
Hacia una mañana estupenda, aunque fría, creo que a la hora que llegamos sobre las nueve y media la temperatura era solo de 5 grados. Nosotros habíamos salido de Viladecans hacia la estación de servicio del Bruc donde habíamos quedado con Felipe y su Scirocco MKIII, nos entretuvimos un rato viendo gran cantidad de motos camino del circuito de Castellolí a hacer tandas, mientras un puñado de hermanos con estupendos Golf los pulian en la gasolinera vimos pasar otro nutrido grupo hacia Igualada.
Después de reunirnos con Felipe, nos dirigimos al punto de encuentro donde ya nos estaban esperando Jordi y Oscar con la family, aparcamos nuestros coches y nos fuimos a dar cuenta de unos estupendos bocatas, durante el almuerzo llego Jordi con su Golf, ya estamos todos.
Dimos una vuelta para ver el repertorio de VW que había, decir que la gran mayoría eran Golf de distintas ediciones y motores, a cada cual más guapo, Sciroccos solo los nuestros. Vimos cosas interesantes, como los disco de freno que esta interesado Felipe en ponerle a su Scirocco y estuvo hablando con el propietario para ver si le podían servir para el suyo. Un Golf del club de clásicos de Viladecans, cosa que me llamó la atención ya que ese domingo es cuando hacen su reunión mensual.
Llegó la esperado hora de hacer la ruta, pero tengo que decir que no acabó de salir lo bien que todos deseábamos, ya que al poco de iniciarla los coches que teníamos delante ya se habían perdido y todos los que íbamos siguiéndolos pues también, al final se apartaron y Oscar se puso delante, pero como tampoco sabia donde nos dirigíamos, pues Jordi lo adelanto y en cuanto pudo paro para dar la vuelta y dirigirnos al punto de partida, la sorpresa fue que cuando paramos aparecieron detrás nuestro unos 20 coches que también nos seguían, pero bueno son cosas que pasan.
Otra vez en Igualada, estuvimos charlando un rato esperando a los que se habían ido de ruta, pero como tardaban nos fuimos a dar una vuelta por Igualada y sobre las 14:30h. nos fuimos a comer a un pueblo llamado Sant Pere de Riudebitlles, donde comimos muy bien y barato gracias a Oscar y su padre. En definitiva, nos es que sea otra quedada más, sino una buena excusa para juntarnos y ampliar amistades y cultura automovilística (también gastronómica, claro)
Por Jose Luis aka Bandit996 y su rocco




